Fuente: Red Canguro
Un buen fular es una prenda que puede aguantar muchos años en perfecto estado. Además, se trata de una tela de gran calidad y resistencia, que nos puede ser muy útil en muchas ocasiones. Por eso os damos aquí una serie de ideas para aprovechar al máximo vuestros fulares, cuando vuestros hijos ya no los usen o mientras aún sean pequeños. El único límite ¡es vuestra imaginación!
» Como cambiador
» De mantita
» Como “correíta” para acompañarles en sus primeros pasos sin tener que agacharse y partirse los riñones…
» Enrollando el fular y pasándolo por el pecho bajo las axilas
» Para tapar el sol en el coche o la luz excesiva cuando están dormidos
» Para sujetarlo a la silla (en lugar de trona), por ejemplo en bares en plena calle, en casa de otras personas, etc: pasándolo por su cintura y por la silla y haciendo un nudo. ¡Siempre con un adulto al lado!
» Como mantita/alfombra para tenderla en el césped
» En el coche, enrollando un extremo, de almohadilla cervical si se quedan dormiditos en la silla
» De cuna calmante improvisada para un bebé pequeño (tipo hamaca dentro de una cuna grande)
» Como saco de dormir improvisado al ir a casas rurales o camas ajenas…
» Haciendo un “sobrecillo” con el bebé y el adulto dentro del fular. Así no se cae el bebé de la cama
» Cuando le da porque no quiere meterse al carro, ni tampoco se deja subir al fular, para dejarle que vaya de pie sujetándose de la capota en sentido contrario de la marcha, y atado del culete a la silla con el fular para que no se caiga.
» De manta
» De “columpio” cuando son más grandes…
» Atando los dos extremos a una rama y sentándose en el hueco
» De columpio dentro de casa enganchándolo al techo, en el hueco de una puerta o entre dos puertas
» De tumbona
» Para saltar a la comba
» De vestido tipo momia
» Para tapar el sol en el coche o la luz excesiva cuando están dormidos
» Como cubre cuna, para hacerle tipo cabaña y que no le moleste la luz de la televisión.
» De plaid en un sofá (manta de viaje)
» De mantel en mesas de estas largas
» En verano como funda de silla de oficina tipo piel para no quedarse pegado a ella.
» De manta
» Para taparte mientras das el pecho, si quieres, cuando estás sentada en algún sitio público
» Para usarlo de cojín, dobladito debajo del brazo, cuando das el pecho
» De echarpe o de chal si hace frío
» Enrollándolo a modo de falda para vestirse rápido o de pareo
» De toalla de playa
» De mochila, por ejemplo para llevar las cosas del gimnasio o para transportar sábanas y almohadas
» En el parto, tanto en la dilatación, para sujetarse en él si lo dejas colgando de algún sitio, como en el expulsivo, en la posturita del cabaret, atando al padre y a la mami para que no se caiga la madre.
» Más usos del fular durante el parto en la página “Hagámoslo con un rebozo“
» Los papis también pueden pasárselo en grande usándolo de columpio
» Son fulares de calidad superior y mejor precio.
» Máximo comfort durante los meses más calurosos del año: La manera en que está tejido proporciona elasticidad en ambas direcciones diagonales, lo que facilita su ajuste tanto al bebé como al porteador.
» La tela no pierde su elasticidad con el uso (incluso tras largos periodos).
» Mayor seguridad para tu bebé: Los extremos del fular tienen una doble costura para aguantar pesos muy elevados.
» El centro del fular viene marcado con un par de etiquetas, para facilitar su localización.
» Poseen un metro más de largo que los demás fulares disponibles en el mercado.
Lo que Brinda seguridad extra para tu bebé y cualquier mamá, independientemente de su peso, puede usarlo.
» La tela no pierde su color tras muchos lavados.
» Ninguno tiene tinte químico.
Medidas: standard de fular largo recomendado por Red Canguro
Composición: Está elaborado con suave tela de algodón100%
Cuidado: Lavable a máquina (con agua fría).
Ventajas: Distribuye el peso de forma correcta para mayor comodidad.
País de Origen: Fabricado en Argentina.
Están compuestos de algodón 100%, tiene un tejido de punto cruzado, que proporciona elasticidad transversal. Este punto en el tejido ideal para cualquier fular: su trama, que se estira solamente en diagonal pero no en horizontal ni vertical, lo que hace que se pueda tensar fácilmente y se ajuste en el cuerpo del bebé y del portador, sin clavarse.
Están indicados para bebés de cualquier edad y peso desde el nacimiento hasta los 20 kilos.
Se lava con agua fria en el lavarropas.
Con tu compra te llevás el manual.
EL GORDO EN EL FULAR ES UNA SENSACION
Georgina, Bs. As.
ESTOY FELIZ CON MI FULAR DE LINO, ME ENCANTO TODO ¡VIVA MAMIKANGURO!
Bety, Córdoba
ES SUPER CóMODO Y ME AYUDO A RECUPERAR LA INDEPENDENCIA.
Leila, Corrientes
EL FULAR ES HERMOSO Y PERFUMADITO Y TODO. A MI HIJO LE ENCANTO!
Gisel, Santa Fé

